Quizás al final de todo soy tan "sudaca" para mis cosas que el error, es mejor mandarlo a la mierda y prender un pucho, ya sea para llorar o para reír de la cagada que nos quedo. Da para pensar que somos al momento de ver el túnel negro o cuando la vida sólo pega cacharchasos y no te llegan los cariños.
Orgasmos vs ansioliticos y ahí vamos...
En un mundo que va a la velocidad de suspiros de mujer enamorada, hay que darle momento al cuerpo, es más, hay que darle a Paz, Celeste o quizás un poco a Mariana. Un cosa es dar y la otra es empastillarse, el dilema que por estos días es una necesidad imperante en todo mortal.
Minutos para relajarte son pocos, lugares para descansar son los mínimos la búsqueda del hombre a esa TAN anhelada felicidad, es cosa de mortales, en días como hoy.
A mis 27 años la felicidad la encuentro en mi bicicleta subiendo el cerro, otros quizás la están buscando en las pastillas (yo no rehusare de ellas, mi ex novia las usaba para estar bien con ella y conmigo) lo esencial es encontrar el equilibrio, sea como sea.
Las alternativas son variadas, yo recomiendo analizar cuantos orgasmos tienen a la semana, es una indicador de "¿cómo vamos?" además nos permite analizar que tal estamos con la pareja, en el caso de que tengas novia o novio.
Pero no olvide al señor promiscuo que tiene más de una "polola" usted puede medir como anda en lo emocional por cuantas veces se entrega al sexo y cuantas a su familia, ya que ambas exigen gran parte de su tiempo.
Los hombres en ese aspecto somos más simples. El fútbol, la piscola, el asado ayudan para encajarle un golazo a la infelicidad hija de puta. No todos los días son malos cuando tienes una promo.
Mientras las chiquillas al parecer el tema es más complejo, en muchas ocasiones son los gimnasios, las tiendas de mascotas y uno que otro ex pololo quien sufre o valoran la evolución de de la felicidad de la muchacha en alusión.
Un aspecto al cierre que no es menor...
Sea feliz, no esta en los libros, no esta en las discos, no esta en el yoga, menos en un maestro de la aroma-terapia La cosa es más sencilla, parte desde una palabra muy simple "gracias" por lo mínimo y por lo máximo.


